Un hogar no es una sala de exposición; es un espacio vivo que requiere un protocolo de cuidado específico. Nuestro enfoque residencial se estructura en un protocolo de 7 pasos, comenzando por una evaluación de materiales y terminando con un control de calidad final documentado. Esto evita el error más común: tratar todos los espacios con la misma intensidad, cuando un piso de madera exige una lógica distinta a la de los azulejos del baño.
El corazón de nuestro servicio residencial es la transparencia. Cada visita incluye un checklist físico que entregamos al cliente. Este documento detalla las tareas completadas, los productos utilizados (todos ecológicos y certificados para uso en hogares con mascotas o niños) y las áreas que requieren atención en la próxima visita. No es solo un recibo; es un mapa del progreso.
"El detalle no está en el lujo, está en la anticipación. Sabemos que la desconexión de los electrodomésticos y la desinfección de manijas son pasos que parecen menores, pero son los que previenen enfermedades en una familia con niños pequeños."
— Protocolo de Sanitización Interno, Purelyn
Este nivel de meticulosidad ofrece una garantía inédita: reagendamiento gratuito si el estándar pactado no se cumple. No es una promesa vacía; es un mecanismo de control de calidad que nos obliga a una consistencia excepcional.